Junto con notar que ya pasamos el año viviendo en las francias, también cai en cuenta que coincide con mi reinserción a la vida universitaria. Si, porque aunque usted ya piense que a los 25 años una debería estar ganándose los porotos, en mi caso, ese proceso ha sido bastante cíclico.
Usted verá. Salí de la U el 2006. Tenía 22 años. Pendex. Pero aún así, nos lanzamos a buscar pega (ná de "5tos medios" aquí). Casi 2 años duré en la publicidá, hasta que mi compadre Pipe (bien conocido por todos los fieles de este sector, ah?) me abdujo a esta dimensión en la que volví a tener 20. Y obvio que con sentirse de 20, toda la misma desorientación de antaño regresa.
¿Qué haré con mi vida? ¿La Publicidad es a lo que me quiero dedicar por siempre? ¿Serviré para hacer otra cosa? ¿Es que esto realmente le importa a alguien? ¿Y a alguien le importa en realidad algo?
Ok.
Pas de panique, me dije. En este año "de gracia" que se me fue otorgado, pude llevar a cabo el arte al que tan poco acostumbrada estaba, eso que llaman
"reflexionar". Así que mientras lo hacía, me dediqué a aprender el idioma éste y también, a adquirir un poco de "
civilización", como tanto les gusta llamarla a estos franchutes, como si los no franceses fuera incivilizados (sic). Por supuesto también pude ganar algunos pesos en otras actividades sobre las que no pienso detallar,
porque eso es tema de otro post.
Así que bueno. Finalmente, entre mucho deambular entre rechazos y aprobaciones, la Universidad me abrió sus puertas.
En un acto de bondad sin límites, la educación francesa me recibe para que yo le pueda encontrar un sentido a esto que se supone que sé hacer (que ya convenimos que era la Publicité, ah).
Y en eso estamos. Lidiando con un sistema que privilegia la carta firmada antes que el e-mail, las colas antes que los sistemas en línea [...]. Porque usted, señorita, señor, si cree que Chile es burocrático, es que usté no sabe ná. Lo práctico hecho país se llama Chile al lado de Francia....
Pero, en fin. Sabe qué?
Mejor me callo.
No tengo ningún derecho a quejarme, porque estoy viviendo
the time of my life.
Y me siento bien, así igual como si usara Pepsodent (aunque no la vendan acá).
La sensación de reencontrarse con la motivación y la pasión por algo que crees realmente posible, es
impagable.
Y no me voy a dar ni cuenta cuando todo esto, ya pase a ser el sueño de alguien más...
PD: Ah! Y también, nos hemos unido como colaboradora en SPM, el blog más buena onda y entretenido de la webrs, así que no deje de pasarnos a ver ;). El link va
aquí.
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